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| N°: 145 |
| fecha:
22 de diciembre |
| año: 2005
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Principal: “Para qué sirve pagar”. La deuda con el FMI. Escriben: Torcuato Di Tella, Luis Tonelli, Carlos Leyba, Rodolfo Terragno, Edgardo Mocca y Julio Bárbaro. Abajo: Cromañón, un año después. |
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| La
revista trata de instalar: |
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Los beneficios y contratiempos que puede tener el pago al Fondo |
La cancelación anticipada de la deuda al FMI
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Primera portada para esta temática (Ver Línea Editorial). La revista plantea que la cancelación de la deuda es una decisión de un alto nivel político y abre el debate acerca de si con esto el país gana o no autonomía. El tratamiento para el Gobierno es positivo, salvo en la nota de Rodolfo Terragno que es de neutro a negativo. La articulación pasa por el pago adelantado al FMI y no aparece ninguna figura de la oposición. |
Hay que leer... |
Nota de tapa: “Un hecho político, pero también histórico”. Luis Tonelli considera que cuando se define la decisión de cancelar la deuda con el FMI como un “hecho político”, veladamente se la está minimizando y entiende que es no sólo eso sino también un “hecho histórico”, ya que vuelve imposible “cualquier otra alternativa”. Afirma que recientemente en Montevideo se discutió con Lula y Chávez la posibilidad de hacer una declaración conjunta en el marco del Mercosur, pero que Lula se adelantó “para no aparecer ‘pegado’ a la Argentina”. Señala que con esta decisión, a los empresarios les debe quedar claro que no esperen reglas de juego “ortodoxas” para decidirse a invertir de una vez por todas y que en lugar de hacerlo prefieren hablar de acciones “hiper-ideologizadas” del Gobierno. Define al Gobierno como progresista por su política de derechos humanos y por su apuesta de incluir a los marginados a través del crecimiento y la generación de empleo y si bien reconoce que los salarios son bajos, sostiene que el empleo da dignidad, aleja a las personas del crimen y brinda seguridad. Señala que el gran enemigo que enfrenta esta política encarada por el oficialismo es que se descontrole la inflación y que por eso es muy importante controlar a los formadores de precios, “quienes prefieren aumentar los precios antes que invertir para satisfacer la demanda interna”. .
• “Otra lógica”. Carlos Leyba señala que ahora que la Argentina decidió dejar de ser deudor consuetudinario del FMI, los analistas financieros preguntan por el respaldo y los mecanismos institucionales que requieren esta determinación. Les responde que más allá de la retórica, ningún Banco Central del mundo es independiente y que en el caso de la Convertibilidad el Parlamento la votó tal cual como llegó del Ejecutivo, por lo tanto “no hay causa de conmoción en esta decisión presidencial”. Con respecto a Felisa Miceli, señala que es la primera ministra de Economía desde la época de Gelbard que al asumir “no agenda un viaje al Fondo en busca de respaldo”. Indica que durante el período en que se siguió la lógica que marca el FMI se aplicaron medidas que generaron concentración de la economía, desmasificación del mercado interno y desaparición de la industria. Entonces se pregunta si la decisión de Miceli de no peregrinar a Washington ¿”anuncia el retorno de la lógica del desarrollo en lugar de la simbólica de la burocracia del FMI?”. Entiende que la decisión de controlar la inflación a través del ajuste macroeconómico sino por medio del método se seguimiento “conversado” de algunos precios representa “una pista de cambio”, aunque reconoce que significa un cambio de paradigma. Considera que para que eso pase es necesario que al acuerdo de precios lo debe suceder el acuerdo de inversiones. Concluye que la cancelación del FMI constituye cerrar el pasado y por lo tanto “celebramos la decisión”, pero que para abrir un futuro es necesario iniciar otra lógica.
• “El significado político de una decisión”. Edgardo Mocca sostiene que pocos acontecimientos como el pago adelantado de la deuda al FMI han generado tantas interpretaciones. Dice que la decisión tiene una enorme carga simbólica porque toma distancia del Fondo, aun cuando sea sobre la base del pago integral de la deuda, y por lo tanto sería una lectura un poco corta analizarlo exclusivamente en los cálculos de interés que se ahorra o los costos que acarrea para las reservas del Banco Central. Entiende que la determinación tomada por el Gobierno está en sintonía con la apuesta que se hizo en la Cumbre de las Américas a favor de una política de integración en el Mercosur, que no es más que un “modo pragmático y realista, de inserción de nuestros países en un mundo inevitablemente globalizado”. Sin embargo, advierte que para hacer un real cambio de rumbo estratégico es necesario “la reconstrucción de una comunidad política democrática plural” y que resulta poco inteligente condenar al ostracismo al Congreso y la oposición.
• “Sin peligro de recaídas”. Torcuato Di Tella también arremete contra aquellos que creen que pagarle al Fondo fue una decisión más política que económica, “sin darse cuenta que la política es la base de la economía”. Luego, señala que como pocas veces se dan tantas buenas noticias a nivel económico y que el único déficit pasa por la falta de inversión, pero asegura que “eso seguramente vendrá porque los inversores lo que necesitan es saber que el gobierno local es sólido”. Critica las consecuencias que dejó la convertibilidad que obliga a tener un grado de reservas que “casi ningún país del mundo exige” y que por lo tanto hay que reformularlo. Reconoce que es necesario dar respuesta a la deuda social y considera que el control de precios que está llevando a cabo el Gobierno va en ese sentido; pronostica que con el superávit fiscal que hoy existe “pronto recuperaremos el nivel actual de reservas” y por lo tanto consideran que no tienen la cabeza lo “suficientemente fría” aquellos progresistas que reclaman que las reservas se utilicen “¡ya!” para proyectos de equidad social, en vez de pagarle al Fondo.
• “Clin, caja”. Rodolfo Terragno asegura que la política de pago anticipado de la deuda es una idea que surgió del propio FMI, cuando en el año 2000 advirtió que había prestado demasiado “a países que no lo merecían”. Por eso es que a partir de 2003 “decidió apretar clavijas para lograr el cobro anticipado” y además su ofensiva se vio beneficiada por una bonanza global “que le permitió a los países endeudados reunir una inesperada cantidad de divisivas”. Así, enumera los países que le pagaron por anticipado al Fondo: Kazajistán, Corea, Tailandia, Rusia, Brasil y Argentina. Marca como excepción el caso de Jakarta que se negó a hacer el pago anticipado ya que economistas de ese país consideraron que “cuando un país se queda con menos divisas es más vulnerable a los shocks externos y, por lo tanto, más dependiente del Fondo”. Concluye que en Argentina se soslayó este debate y que en cambio “se cumplió el deseo del Fondo”, aunque “presentó el pago indebido como un acto de soberanía”. |
Construcción editorial |
Línea editorial |
Publicó 52 números en lo que va del año. Treinta y cuatro portadas fueron dedicadas a personalidades: Alberto Kohan; el dúo Solá /Kirchner; Aníbal Ibarra (2); Alfonsín; Marcelo Saín; López Murphy; Cristina Fernández (2); Chacho Álvarez; Felipe Solá. (2); Jorge Sobisch; el dúo Kirchner/ Lula; Néstor Kirchner (4 con esta), Fernando Enrique Cardoso; la pareja Kirchner/Duhalde (2); el cuarteto Kirchner/ Duhalde/ Chiche/ Cristina; el sexteto Cristina/ Chiche/ López Murphy/ Carrió/ Bielsa/ Macri; Lavagna (3), Hermes Binner, Rafael Bielsa (2), Estela de Carlotto, Juan Carlos Maccarone, Luis Patti, George W. Bush (2), Elisa Carrió, Eduardo Duhalde y el dúo Kirchner/Chávez. Otras 13 tapas fueron temáticas: “República Cromañón culpa argentina”, “Barajar y dar de nuevo”, las privatizadas; el rumbo de la economía; la inflación; las peligrosas relaciones Iglesia-Gobierno, la sucesión papal, el consumo de cerveza, el Poder Judicial y la derogación de las “Leyes del perdón”, “Trotskismo en campaña”, el panorama postelectoral, “La herencia de Lavagna” y ahora “Para qué sirve pagar”. Hubo una portada que no se enmarca en ninguna de las dos categorías. Se trató de una tapa en blanco promocionando el relanzamiento de la publicación.
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Primera portada para esta temática, auque el tema de la deuda estuvo presente en otras ediciones. El 11 de marzo de este año señalaba, tras la salida del default y bajo el título “Después del canje” que “el país enfrenta los desafíos pendientes: negociar con el Fondo e implementar con urgencia el proyecto de crecimiento que gane la deuda social”. El 15 de octubre de 2004, en una portada dedicada al Presidente (con foto de Kirchner) destacaba “El día después” y hablaba de “La Argentina post default”, señalando los “planes, exigencias e interrogantes ante una nueva etapa”. Planteaba el default como una barrera a saltar para ocuparse del “lado político” del modelo. |
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