El Gobierno dominó la agenda. Bajas notas para la prensa
2004: el año en el que el periodismo dio un paso atrás
El pasado 16 de diciembre el DsD cumplió dos años en la web. Como ya es tradicional, ese día editó un número especial. Ahora en Zona Dura se reproduce en forma completa – y actualizada – esa edición. Un alto en la tarea cotidiana para contribuir a la reflexión de periodistas y lectores. El balance.
Las bajas calificaciones que instituciones internacionales aplicaron a la prensa argentina; la escasa disputa de la agenda que fue dominada fundamentalmente por el Gobierno nacional y la falta de autocrítica de las empresas periodísticas y del periodismo en su conjunto signaron un año de poco brillo y muchos grises.
No sólo instituciones como la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y la local ADEPA manifestaron su preocupación sobre el quehacer periodístico, sino incluso instituciones conservadoras de otros países que monitorean a la prensa a nivel internacional fueron críticos con la situación en nuestro país. Además del polémico concepto de “libertad de prensa”, también con denuncias de corrupción periodística y baja calidad profesional.
El año que concluye registró escasos momentos de disputa legítima de la agenda entre los grandes diarios nacionales y el Gobierno. Si bien en 2004 se quebró el “oficialismo” que caracterizó al año anterior, el Gobierno controló la agenda y los diarios fueron plataformas de “operaciones de prensa”, con un abuso del “off” y “trascendidos”. Otros temas que quedaron incluidos en esta relación fueron el reparto de la publicidad oficial; los denunciados “aprietes” a periodistas y medios por parte de la actual administración y la falta de investigación periodística. Todo coadyuvó a que la mayoría de los empresarios periodísticos restrinjan espacios periodísticos o directamente se autocensuren. El “episodio” Nudler debería dejar sus enseñanzas, al igual que la disolución de la Asociación Periodistas.
Se fue un año con promesas de autocríticas – al igual que en el 2003 - formuladas, entre otros, por ejemplo, por La Nación. Solo buenas intenciones que no empiezan nunca por concretarse y que ya se parecen más al marketing que a un acto de responsabilidad empresarial.
El DsD presenta hoy su balance. No se trata de conceptos definitivos. Es una aproximación al quehacer periodístico, que no busca ni siquiera ser compartido. Que sirva para el debate. Eso es lo que necesitamos.
Dos años después, estamos empezando
Un 16 de diciembre de 2002 el DsD llegó a la web. Hasta allí fue un ignoto correo electrónico, cuya etapa de dos años sirvió para mejorar los contenidos. Hace dos años tenía 126 suscriptores. En diciembre de 2003 trepó a los 1.300 suscriptos. Por entonces, unas 800 personas lo leían en el sitio, ingresando por día desde 35 países del mundo.
Hoy los suscriptores suman 2.500 y un promedio de 1.800 lectores más ingresan desde la Red. Todos ellos son voluntarios: no se suscribe en forma compulsiva, ni se compran bases de datos con direcciones electrónicas. No se envían “spam”. El DsD no hace “publicidad”. Aún así cuenta hoy con más auspiciantes. El 2005 será el año del rediseño del portal.
Dos años después hay que ratificar: El DsD no critica sino que observa. Este matiz, del cual no hay antecedentes en nuestro país es importante de incorporar. Para criticar y controlar a los tres poderes constituidos existen los medios de comunicación. ¿Pero quien observa a aquellos que deberían controlar?.
El DsD hace su aporte en una sociedad que debe construir la respuesta. Y eso lleva tiempo. Todo un aprendizaje. Tal vez por eso, estamos hoy – otra vez - empezando.
En marzo, se quebró el oficialismo pero el Gobierno siguió dominando la agenda
El 2004 será recordado como el año en que se “quebró” el oficialismo o “crédito inicial” con que los grandes matutinos capitalinos acompañaron la gestión de Néstor Kirchner. De todas formas - y de acuerdo al análisis de medios que produjo el DsD en Zona Dura el 26/08 - el gobierno nacional logró mayormente controlar la agenda y los episodios de disputas fueron escasos.
Durante este año, el gobierno nacional soportó cuatro períodos con fuerte tratamiento negativo. El primero del 25 de marzo al 26 de abril que fue el quiebre, donde Clarín, La Nación y Ámbito constituyeron el trípode de la negatividad al abordar el acto en la ESMA y el discurso presidencial. De inmediato siguieron con inseguridad y crisis energética. El segundo período desfavorable fue del 21 al 31 de junio de 2004, sostenido por La Nación, que fue acompañado por los tres diarios económicos y financieros, al cual Clarín se encolumnó en segunda instancia. El tema fue el accionar piquetero, mientras Kirchner estaba de gira en China. El tercer período comenzó el 9/11, con notas de opinión criticas por el “cuento chino”, aunque sin producir tapas negativas para el Gobierno. El cuarto período se abrió el 15 de diciembre cuando Infobae puso en lo alto de su tapa el caso de la cubana Molina. El diario de Hadad se corrió de inmediato pero La Nación armó una serie desde el 16 hasta el 22, con la crisis en el Gobierno. Sólo el sábado 18 y el lunes 20 lo acompañó Clarín en la negatividad.

Es decir, el Gobierno soportó tan solo 54 días de fuerte negatividad. En definitiva, la agenda de temas que el Gobierno no pudo o no supo evitar que se instalaran negativamente fueron: el acto en la ESMA y sus repercusiones, la crisis energética, la inseguridad, los piqueteros como actores políticos; la falsa expectativa por las inversiones chinas y el caso Molina.
Luego del 24 de marzo, la relación entre el Gobierno y los medios gráficos no fue uniforme. Ni en la relación entre ambos actores que disputaron la agenda, ni de cada diario en particular. Es decir, por períodos los diarios se comportaron como “críticos” u “oficialistas” según los temas de los que se trate. Haciendo la salvedad hay que destacar que del 27 de abril al 26 de mayo, los matutinos se avinieron a construir sus agendas con actos, anuncios o dichos del Gobierno en forma neutra o positiva. Del 27 de mayo al 21 de junio, reprodujeron una escalada de dos operaciones de prensa del Gobierno (abusando del “off” ) y otros 15 días – también consecutivos – en el cual dominó la agenda (del 04/07 al 18/07).
Un párrafo aparte merece el período que va del 19/07 al 28/07, en el cual el Gobierno atravesó la “crisis” o “cambio” de Gabinete, pero recibiendo un trato dispar según el matutino que se considere.
Entre septiembre y octubre, el Gobierno inauguró el “silencio de radio”, es decir, no contestar por los medios a las noticias negativas. En octubre desaparecieron de las tapas las noticias sobre los secuestros que alimentaron la temática de la inseguridad. Recién volvió a la palestra el 25 de ese mes, con el rescate de Patricia Nine. A fin de octubre y primeros días de noviembre, la Rosada instaló “el enigma” de lo que serían “las inversiones chinas”. El 9 de noviembre se derrumbó la construcción y comenzaron las críticas de los medios por el “cuento chino”. Desde mediados de noviembre hasta el caso Molina la agenda fue el canje de bonos y la pelea con Lavagna. Es decir, el Gobierno dominó la agenda, salvo en breves períodos.
Página y Verbitsky fueron voceros de la Casa Rosada
Página/12 fue el único matutino nacional que durante todo el año apoyó al Presidente Kirchner y al Gobierno nacional. Además adelantó decisiones oficiales y también criticó a funcionarios nacionales o provinciales que luego presionados por la Rosada terminarían renunciando. En el ambiente periodístico, La Nación fue conocida como el “house organ” del delarruismo en el gobierno. Página ha ocupado ese espacio en la actual administración.
Por ejemplo, las columnas del periodista Horacio Verbitsky, quien además es presidente del CELS. Produjo dos tipos de notas: anticipos de medidas oficiales y denuncias sobre derechos humanos. El 21 de marzo, Verbitsky adelantó el pase a retiro del contralmirante, Rafael Sgueglia, porque no evitó que en la ESMA familiares se quejaran ante Kirchner por el cambio de sede a Museo de la Memoria. El 28 de marzo denunció que el jefe de inteligencia del SPB, Ramón “el manchado” Fernández tenía un pasado como “represor”. El gobernador Solá dispuso su baja. El 24 de mayo, reveló que en el Gobierno investigaba una “cena conspirativa” en el Regimiento de Patricios. También en mayo, fundamentó por qué la senadora por Santa Cruz, Cristina Kirchner podía ser senadora bonaerense. En septiembre, justificó la designación de Redrado en el Banco Central definiéndolo como un “militante del poder”.
Bochorno
... la frustrada entrevista que el 21 de mayo, el Presidente de la Nación, Néstor Kirchner le “levantó” a La Nación. Con motivo del primer aniversario de Gobierno, Kirchner le otorgó entrevistas a Clarín y Página/12. Pero a La Nación se la levantó cuando ya estaban esperando el secretario D’Amico, junto a los periodistas Roberts y Fernández Díaz. Pero aún: La Nación nunca publicó el incidente. El DsD lo registró el 26/05.

Según una medición de Rouvier y Asociados realizada este mes
El periodismo argentino mantiene casi el mismo nivel
de ponderación social que el año pasado
Un sondeo asegura que la imagen positiva se mantiene en un 41 %. Las ventas de los diarios nacionales mantuvieron la tendencia alcista de 2003. Surgieron nuevas fuentes de trabajo. Pero cerró TXT, semanas después del fallecimiento de Castelo.

El “periodismo” registró una imagen positiva del 41 % si se otorga crédito a la medición realizada por Ricardo Rouvier & Asociados.
El mencionado trabajo midió “imagen de las instituciones”, entre las cuales el “periodismo” encabezó la ponderación con el 41% de positivo. La encuesta fue del 30 de noviembre al 8 de diciembre de 2004. Abarcó 650 encuestas telefónicas en Capital y GBA, de carácter probabilística, en el cual se consideraron las cuotas de sexo, edad y nivel socioeconómico. En 2002, la imagen positiva del periodismo llegaba al 39,1, según Rouvier.
En 2003, Nueva Mayoría de Rosendo Fraga al medir las instituciones sostuvo que los “medios de comunicación” registraron una imagen positiva de 40%. Fraga había medido en 2002, una caída en la ponderación social de los medios, que llegó al 27%, una de las más bajas de todos los registros. Esa ponderación – como puede comprobarse – no coincide con la realizada por Rouvier durante ese año. La reciente encuesta de Rouvier otorgó al periodismo un 41% de imagen positiva; la Iglesia Católica reúne un 39,4%; la enseñanza privada 38%; las FFAA, 34,6% entre otros.
• Otro dato positivo, lo aportaron las mediciones de ventas de ejemplares del Instituto Verificador de Circulaciones. En general, los matutinos han incrementado sus ventas en 2004. Por ejemplo, Clarín vendió en octubre del año pasado – promedio de lunes a domingo – unos 375.601 ejemplares. En 2004 creció a 413.685. La creación y consolidación de otros medios como fuentes de trabajo ha sido alentador. Surgieron Día 8, Lezama, 5 Sentidos, revistas de rock. Lograron permanecer, Barcelona, La Tecla, entre otros medios. Eso sí hubo que lamentar en diciembre, el cierre de la revista TXT, semanas después que falleciera su director, Adolfo Castello.
Coberturas, artículos y trabajos meritorios

•Aguzando el sentido y buscando los espacios, periodistas y editores produjeron algunos despliegues dignos de destacar.•El año comenzó con una excelente cobertura de Pablo Biffi (Clarín) en Haití. Llegó hasta el bastión en Gonaives y entrevistó al líder rebelde Buter Metanyer que quería el derrocamiento de Bertrand Aristide.
Las revistas Noticias, TXT y Veintitrés fueron las primeras en abordar el caso Conarpesa, un tema sensible para la Casa Rosada, que hasta ahí solo se conocía por notas en Internet. Clarín recién abordó brevemente el tema cuando Elisa Carrió presentó una denuncia.
El 18 de mayo, el periodista Jorge Fernández Díaz (La Nación) firmó una extensa nota sobre la prensa y el Gobierno que – aún cuando no se comparta su contenido – no se puede soslayar su calidad.
El 10 de marzo, la periodista Paola Juarez (La Nación) fue quien superó a todos en el nivel de detalles que obtuvo sobre el anunciado acuerdo entre el Gobierno y el FMI. Su fuente fue el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
“Economía y Negocios” de El Cronista aportó primicias y notas a fondo sobre medios de comunicación en la pluma de Martín Bidegaray. Clarín se animó este año y creo su propia sección de “Medios” conducida por Miguel Wiñaski, quién hizo lo que pudo. Hubo otras producciones que resultan imposibles resumir aquí.

El DsD logró reconstruir la historia del “Gran Simulador”
Una investigación del DsD en Zona Dura, logró reconstruir la increíble historia de Nahuel Maciel, el primer periodista fabulador en un diario nacional. Nahuel Maciel, desde el diario El Cronista –dirigido en ese entonces por Mario Diament-, publicó reportajes inventados a las más importantes personalidades de la cultura tanto argentinas como mundiales. El DsD ubicó a Nahuel Maciel trabajando en un diario de Entre Ríos y logró que por primera vez, hablara de su historia y de sus engaños. El trabajo tuvo amplia repercusión en sitios de Internet y la revista Noticias le dedicó una nota titulada “El Gran Simulador”.
Otro año con bajas calificaciones para la prensa
argentina y algunas promesas de autocríticas
En el año que culmina, la prensa argentina obtuvo bajas calificaciones a nivel internacional. A fines de febrero, únicamente El Cronista Comercial consignó que un informe publicado por el Instituto de Relaciones Públicas (IPR) de Estados Unidos y la Asociación Internacional de Relaciones Públicas (IPRA) otorgaron una bajísima calificación al periodismo argentino debido a la facilidad que existe para publicar notas pagas fuera de los espacios destinados a la publicidad. Así de 66 países medidos, Argentina ocupó el lugar 44. Salvo el caso de Venezuela (puesto 46), nuestro país obtuvo el último lugar en el comportamiento ético, señaló.
En mayo, la conservadora The Freedom House, colocó al periodismo argentino en el puesto 78, como "parcialmente libre". Ya en el 2003, la entidad norteamericana fundamentó tal calificación por dos motivos: la continuidad de denuncias de "sobres" de la central de inteligencia que permeaban al periodismo y la presión tributaria sobre las empresas. El informe no fue publicado por la prensa nacional.
Antes, en marzo, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) denunció que en la Argentina "se registra un grave atentado a la libertad de prensa cuando desde la Presidencia de la República algunos funcionarios presionan a través de llamadas telefónicas a medios de comunicación y periodistas que critican al Gobierno". Sólo La Nación - por entonces en busca de su sesgo opositor - publicó la crítica.
El 23 de febrero el matutino El Cronista Comercial - curiosamente del español Grupos Recoletos - fue el primero en pedir "El necesario debate de los medios" en procura de una "autocrítica". Lo siguió La Nación, con sendos editoriales el 1 de marzo y el 11 de abril. En el primero señaló que "el periodismo debe ser capaz de admitir sus errores informativos y también de revisar sus juicios y opiniones toda vez que sea necesario". El 11 de abril, La Nación publicó "las debilidades éticas del periodismo". La Nación ya había bregado por una autocrítica el 2 de diciembre de 2002.
Por su parte, Clarín apenas denunció el 2 de marzo de 2004 las "Malas artes del periodismo", sin mencionar la autocrítica. Hasta aquí, solo pedidos.
Cherashny habló de los "sobres" para los periodistas
En los últimos días de febrero, el periodista Guillermo Cherashny admitió haber cobrado "sobres" durante el gobierno de Menem, cuando Hugo Anzorreguy estaba al frente de la SIDE. La revelación fue realizada en el programa radial "Con una no basta" que conducía Viviana Gorbato en FM La Isla.
"No sólo Hadad recibió sobres, la lista va desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda", aseguró confirmando así sus declaraciones en el libro "Vale todo" de Manguel y Romero, una autobiografía no autorizada de Daniel Hadad. Lorena Maciel, Jorge Halperín, Diego Valenzuela, Daniel López, Orlando Barone, fueron los primeros en reaccionar públicamente luego de que Cherashny - en primera instancia - y el ex presidente De la Rúa después afirmaran - por separado- que existían periodistas que habían recibido "sobres" con dineros de la SIDE en diferentes épocas. La causa fue instruida por los jueces Urso y Canicoba Corral.
Sólo Club Gente de Prensa ensayó una autocrítica pública
En marzo de 2004, el DsD difundió en Zona Dura, un documento del Club Gente de Prensa, institución que nuclea a periodistas católicos argentinos, llamado "Examen de Conciencia", en donde pidió perdón por las actitudes que muchas veces llevaron adelante sus periodistas. El texto fue elaborado en diciembre de 2003. El presidente saliente de dicha institución, el periodista José Ignacio López, había pedido a sus integrantes que reflexionaran sobre la profesión e hicieran un aporte público. Se trató de la primera autocrítica de periodistas, puesta por escrito y firmada. Fue suscripto por la Comisión Directiva del Club Gente de Prensa. Ellos son: Presidente, Jorge Rouillon (La Nación); Vicepresidente, Sergio Rubin (Clarín); secretaria, Patricia Tancredi (Prensa Caritas Argentina); tesorero, Guillermo Villareal (agencias AICA y DyN); vocales, Marta Noce (Prensa Acción Católica); Hernán Maurette (Asesor en Comunicación); María Montero (Suple Valores Religioso - Clarín); Mariano De Vedia (La Nación); Pablo Denkow (Asociación de Radiodifusores Católicos Argentinos); suplentes, Patricia Degeorgi; Pedro Siwak; Francesca Ambrogetti; Comisión Fiscalizadora, Enrique Mayochi; Ignacio Palacios Videla y José María Poirier.
En mayo, Julio Saguier le dijo a Apertura
que "nos debemos una autocrítica"
En marzo de 2004, el DsEl presidente de S.A. La Nación, Julio Saguier le dijo en una entrevista - en mayo - al entonces director de Apertura (Recoletos), Gustavo Sencio que ""Nos debemos una autocrítica. Hay una lista por acción y por omisión de las cosas que debimos hacer y no hicimos". "Hay medios que están reñidos con la ética periodística. Todo el mundo sabe quienes son. Los otros medios no nos animamos a denunciarlos", dijo. Saguier explicó que Paolo Rocca (Techint), Carlos Miguens (Bemberg) y el filántropo suizo, Schmidheiny, fueron aportantes en la reestructuración de la deuda de la empresa.
Conmovió al periodismo argentino la denuncia
de censura al periodista Julio Nudler de Página/12
En marz Desde el 23 de octubre hasta el 12 de noviembre, el periodismo argentino debatió el "episodio Nudler". El 22 a medianoche, el periodista de Página/12, Julio Nudler recibió un llamado telefónico de la secretaria del director periodístico de ese matutino, Ernesto Tiffenberg comunicándole que su "panorama económico" - que contenía duros cargos contra el jefe de Gabinete, Alberto Fernández y el síndico Claudio Moroni - no sería publicado.
Nudler envió un "mail" a sus amigos denunciando el hecho como un acto de censura. A partir de entonces, la polémica se extendió a todas las redacciones y originó asambleas en el diario, comunicados institucionales de solidaridad y algunas declaraciones públicas. Fopea y la Utpba, se solidarizaron con Nudler.
El 27, Tiffenberg firmó un editorial -que comenzó como "un pirulo" de tapa- en el cual ratificó los argumentos que le había dado a Nudler sobre la nota: dijo que "llegó pasados todos los horarios de cierre" y que "se hacían una serie de afirmaciones que la dirección del diario consideró que requerían mayores explicaciones antes de ser publicadas". Luego cometió un grave error: pretendió vincular a Nudler con "un compromiso laboral con Sergio Szpolsky", dueño de la revista Veintitrés que luego se comprobó como inexistente. Dijo que existía "una campaña" contra el diario.
Cabe recordar que en los primeros días del mes de mayo, Noticias y Veintitrés habían presentado a Jorge Lanata como "censurado" en la TV
Internet posibilitó que el debate esta vez no se oculte
El DsD informó diariamente del "episodio Nudler" actualizando su suplemento Zona Dura. La edición del 12/11 por la cual el DsD dio cuenta de los detalles que llevaron a la disolución de la Asociación Periodistas, se transformó en la edición más leída en su corta historia virtual de dos años. Por ejemplo: sólo ese día fue leída por algo más de 5.000 personas. A dichos artículos aún se pueden acceder en "ediciones anteriores" de Zona Dura.
La polémica tuvo repercusión en Internet en varios sitios, entre otros, La vaca.org; Urgente.info; La Mañana de Córdoba; Tribuna de Periodistas; Rebelión.org y en una ocasión, en Infobae.com. También en numerosas "weblog". Ámbito, Página/12 (con la respuesta de su director); los semanarios Noticias, Veintitrés, Día 8 y Le Monde Diplomatique, le dedicaron espacios al tema. Mariano Grondona entrevistó a Nudler en "Hora Clave" por Canal 9. Clarín y La Nación, ignoraron el tema. Tal vez porque el editor general de Clarín, Ricardo Kirschbaum y Fernán Saguier (La Nación) formaron parte de "Periodistas".
Julio Ramos, propietario de Ambito defendió la trayectoria de Nudler, pero sostuvo públicamente que no hubo censura en el sonado caso.
Con pena y sin gloria, se disolvió "Periodistas"
El 11 de noviembre se disolvió la Asociación Periodistas - creada en 1995 - luego de no encontrar un consenso mayoritario con respecto al episodio Nudler. Previamente, diez periodistas que la integraron presentaron sus renuncias.
Ellos fueron: Tomás Eloy Martínez, Claudia Acuña, Claudia Selser, Uki Goñi, Carlos Gabetta, Jorge Lanata, Silvia Naishtat, Norma Morandini, Ana Barón y María Laura Avignolo. Quienes permanecieron hasta su desaparición fueron: Santo Biasatti, Nelson Castro, Ariel Delgado, Rosendo Fraga, , Andrew Graham-Yooll, Martín Granovsky, Mariano Grondona, Roberto Guareschi, Mónica Gutiérrez, Ricardo Kirschbaum, José Ignacio López, Fanny Mandelbaum, Joaquín Morales Solá, María Moreno, Daniel Muchnik, James Neilson, Teresa Pacitti, Magdalena Ruiz Guiñazú, Fernán Saguier, María Seoane, Ernesto Tiffenberg, Oscar Serrat, Isidoro Gilbert y Horacio Verbitsky La firma de Rogelio García Lupo apareció en el comunicado, pero su situación es muy particular.
Otro dueño de un medio con problemas judiciales
El 2 de septiembre, el director de Crónica y Crónica TV, Héctor Ricardo García, fue detenido por supuesta evasión impositiva. García se sumó de esta manera a Raúl Moneta, Ernestina Herrera de Noble y Matilde Saguier, en la nómina de dueños de medios con problemas judiciales.
Noticias se apuntaló en un espacio crítico
El caso de Nudler sirvió también para replantear otros temas: la relación con el Estado; el "abuso" del "off" que, en algunos casos, sirvieron para sembrar como información o comentario, verdaderas operaciones de prensa. Al respecto, Noticias editó seis tapas: la domesticación del periodismo televisivo; la "censura" a Lanata; la "compra" de encuestas oficiales; la "plata sucia" de la publicidad, "Página/K" y al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, como "comisario" de periodistas y medios.
DsD 30 - 12 - 2004
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