Balance del periodismo
La Nación fue el diario que
más tensó la agenda en 2005

Como todos los 16 de diciembre, DsD editó un número especial de Balance anual del Periodismo, para generar un espacio de reflexión. Para aquellos que no lo leyeron. Para quienes quieren hacer una segunda lectura, el DsD reedita aquí ese número.
La Nación, el diario conservador – liberal de la Argentina, fue el que más tensó la agenda en la disputa con el Gobierno nacional durante 2005. De hecho, se constituyó en el matutino más crítico del año – tanto en información como opinión - hasta el punto de sostener enfrentamientos públicos con el Presidente Néstor Kirchner.

Ese espacio de crítica fue abierto en 2003 por la Editorial Perfil - a través de su semanario Noticias – donde este año ubicó también al dominical Perfil. Cada uno con sus peculiaridades, también abonaron a la crítica, Ambito Financiero y El Cronista Comercial. El 2004, fue el año en el cual se cortó el “oficialismo” o “crédito inicial” que los grandes diarios dispensaron a la Casa Rosada. En 2005, el Presidente Kirchner al menos en doce ocasiones expresó críticas al periodismo. El relevamiento demuestra que en todos los casos lo hizo en jornadas mediáticas desfavorables para el Gobierno. Ergo: en realidad lo que hizo fue pelear la agenda.

Desde el punto de vista informativo, el mejor mes de La Nación fue febrero. En esos 28 días lideró la agenda con tres adelantos: una acusación contra el gobierno de Kirchner que el juez Garzón incluyó en su nuevo libro; la polémica por la Reforma al Código Penal y el tráfico de cocaína a través de la línea aérea SW desde Ezeiza. Todos los diarios, incluido Clarín tuvieron que tomar dos de esos tres temas e ir por detrás de La Nación. De hecho, con SW construyó la serie informativa en tapa más larga no solo del año sino de toda la era Kirchner: 13 días tuvo al caso como título principal superando así a la serie de inseguridad que construyó en 2004 con el fenómeno de Blumberg.

En marzo, La Nación fue el único que se atrevió a poner el reclamo de la SIP en tapa y en abril el columnista Morales Solá fue el primero en criticar al Presidente por no asistira las exequias de Juan Pablo II. También ese periodista fue quien deslizó el “pedido de compensaciones” a empresas extranjeras por parte de funcionarios de segunda línea. Tras la reacción oficial, el periodista se vio obligado - penosamente - a aclarar que Lavagna no había sido su fuente. Ya en plena campaña electoral sostuvo las denuncias de clientelismo, que abonaron también Perfil y Ambito. Una nota de Mariano Obarrio desmitificó las fabulosas inversiones chinas prometidas en 2004. La Nación acompañó abiertamente la gestión de Lavagna; publicó todas las críticas de la Iglesia Católica sin minimizarlas y fue mesurada con la difusión de los indicadores oficiales económicos.

El viernes 5 de agosto, Kirchner criticó desde Zapala, Neuquén, al subdirector de La Nación, Escribano diciendo que el matutino no es independiente sino un “diario de la oposición”, y que antes defendió a De la Rúa, López Murphy y a la pasada dictadura militar. Esa semana, La Nación venía editando siete tapas con títulos principales negativos para la Rosada. A partir de entonces, La Nación aflojó. Empezó a distender la relación con períodos donde sólo editó un promedio de dos tapas con títulos principales desfavorables para el Gobierno.

El Cronista, Ambito y Perfil
El Cronista Comercial – del Grupo español Recoletos – si de algo es crítico es del “estilo político” del Presidente de la Nación. Nunca lo ocultó: lo escribió en sus editoriales. Pero el hecho de que sea crítico no debe pensarse en términos “militantes”. Como su “target” es el sector privado no elude su responsabilidad a la hora de editar las quejas y críticas de las empresas privatizadas, lo cual le otorga cierto tinte corporativo que debe excusarse desde esa perspectiva. Al igual que en 2004, el Cronista siguió siendo el mejor medio para seguir la negociación de la deuda externa, hasta el anuncio de canje de bonos formulado por el Gobierno nacional en febrero de 2005. Fue crítico con la propuesta de Lavagna en Dubai en 2004, hasta que los cambios oficiales a la iniciativa en 2005, le dieron la razón. Siguió muy de cerca también la renegociación de los contratos con las privatizadas, como lo hizo también este año con el Consejo del Salario, de las cuales logró adelantos informativos meritorios. Apostó siempre a adelantar los indicadores del INDEC y fue junto con Ambito los únicos medios que presentaron las quejas de los bonistas italianos y alemanes en Europa, cuyos reclamos fueron ninguneados en Buenos Aires por los otros diarios. El Cronista ratificó este año que sigue siendo el mejor a la hora de informar sobre el mundo de los negocios en el sector de los medios de comunicación. Cerró el año con una amplia cobertura del Coloquio de Idea en Mar del Plata, donde al comentar que los empresarios discutían un probable escenario del 12% de inflación – único medio que publico ese dato – originó que el Presidente Kirchner al leerlo en El Cronista, lo usara ese día para criticar a los empresarios supermercadistas.

Por su parte, Ambito Financiero fue quien más fogoneó sobre el peligro del rebrote inflacionario, un “issue” predilecto del diario de Julio Ramos que nunca dejó de advertirles a todas las conducciones que se sucedieron en el ministerio de Economía desde 1976 hasta el presente. Entre Ignacio Zuleta, Carlos Pagni y Pablo Ibáñez se las arreglaron para escribir las mejores notas sobre la puja este año en el peronismo entre el kirchnerismo, el duhaldismo y el felipismo. Hubo artículos inolvidables, muy comentados y que superaron y se anticiparon al poderoso Clarín. Fue el único diario que no creyó en septiembre – desde el primer momento - en que el Gobierno renunciaría al uso de los superpoderes al presentar el Presupuesto 2006. La gran novedad del año fue que Ambito Financiero - por primera vez en su historia -publicó tres primicias en materia de derechos humanos: los hallazgos sucesivos de los restos de Azucena Villaflor y luego de la monja Léonie Duquet y el pedido detención del juez Sergio Torres a una serie de personas supuestamente ligadas a la muerte del periodista Rodolfo Walsh. Estos temas que siempre fueron liderados por Página/12 ahora se publican en Ambito. Fue un diario “antipiquetero” y “antichavista” y como lo hizo a lo largo de toda su historia, denostó cualquier reclamo gremial. Julio Ramos fue quien instaló a Kirchner con actitudes “adolescentes” y no se privó de decirle a sus lectores que está convencido que el Presidente de la Nación es “de izquierda”. Mantuvo sus críticas al “monopolio” Clarín y sigue sosteniendo que ese Grupo es el dueño de “Página/12”, diario al que no se cansó de criticar como “oficialista”.

Perfil, el dominical de Jorge Fontevecchia, se reeditó a partir del 11 de septiembre. Desde entonces busca homogeneizar a la nueva redacción. Se posicionó como crítico y Fontevecchia salió instalarlo como “periodismo puro”. Armó un equipo periodístico de investigación agrupado en el suple El Observador a partir del cual diseñó varias portadas: le apuntó a empresas patagónicas cercanas a Kirchner; husmeó en obras públicas impulsadas por De Vido, denunció la "operación Clarita", entre otros temas. Su máximo acierto periodístico lo produjo el 27 de noviembre cuando anticipó 24 horas antes la renuncia del ministro de Economía. Ese día tituló: “La suerte de Lavagna ya está echada y ahora sólo buscan una salida negociada”, una nota firmada por Ariel Cohen y Natalia Donato que también sostuvo Jorge Lanata desde su “panorama político”. El diario fue quien con mayor precisión anticipó la renuncia de Lavagna, pero hay que reconocer que Ambito e Infobae desde la semana anterior siguieron de cerca esa hipótesis. Perfil fue el primer diario que mostró con fotos, los electrodomésticos que fueron entregados a manifestantes que asistieron a actos kirchneristas, en la saga del “clientelismo” que también abonaron Ambito y La Nación. Otra notas fueron comentadas en las redacciones de los grandes diarios, pero esos editores evitaron que Perfil “arme agenda” ignorando la información que publicó. Por ejemplo, la del 11 de septiembre, donde sorprendió asegurando que el ex ministro de Justicia de la Nación, Horacio Rosatti renunció en desacuerdo con los “sobreprecios” que el ministerio de De Vido aceptó para la construcción de nuevas cárceles. La información fue presentada por Lanata. Constituye un misterio saber cuánto vende el dominical. Hay que esperar al informe del IVC de enero, que medirá las ventas de noviembre, mes en el cual Perfil pasó recién a venderse en todo el país.

Clarín
El poderoso diario Clarín – el de mayor circulación en Argentina – arrancó el año respaldando al jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra cuestionado por mal desempeño en la tragedia de Cromañón. De entrada minimizó la primera marcha multitudinaria de los deudos presentando una pequeña foto con epígrafe en el interior del diario y omitiendo los cánticos contra Ibarra. Con dos editoriales aseguró este año que la Legislatura porteña buscaba desgastar políticamente a Ibarra. En febrero, estuvo detrás de La Nación, en los temas SW y reforma al código penal, sumándose a la crítica a la administración nacional. Y ese mes otorgó sus títulos principales y la apertura de página 3, para que Ibarra acuse a Mauricio Macri en un intento por resistir a la interpelación. También en febrero presentó coberturas impecables del anuncio del canje de bonos realizado por Lavagna.

En marzo, mandó al interior de sus ediciones la polémica entre Kirchner y la SIP. En abril, sólo Clarín e Infobae no marcaron en tapa la “vuelta” o “rebrote” de la inflación: recurrieron a especificar los rubros que empujaron la inflación de marzo hasta el 1,5 %. Más adelante armó una serie informativa sobre denuncias de sobresueldos menemistas en los 90, días antes que María Julia saliera en libertad, golpeando de paso a José Luis Manzano con declaraciones de la ex funcionaria. La réplica del empresario fue a través de la pantalla de América TV, acusando al Grupo Clarín de comprar ilegalmente Cablevisión. En abril denostó al conflicto gremial del Garrahan tratándolo de politizado. Ese esquema - que mantuvo todo el año - coincidió con la construcción de sus colegas que también se opusieron a todos los conflictos gremiales por salarios: subte, trenes, camioneros, SMATA y Teatro Colón, acicateando siempre que perjudicaban a los usuarios, clientes, espectadores, automovilistas y transeúntes.

En junio criticó al aviso de la Secretaría de Medios de Presidencia por el Día del Periodista (“Hoy estamos apretando a los periodistas, con un fuerte abrazo”). Entre el 18 y el 20 de junio, dio cuenta de que el acuerdo entre Kirchner y Duhalde era inminente; Van Der Kooy escribió a favor del entendimiento pero La Nación lo desmintió diciendo que era una operación del Gobierno nacional. Ambito se le burló del “globo” que invento del supuesto acuerdo, y Horacio Verbitsky manifestó que le parecían “patéticas” las ganas que tenía Clarín de que arribaran a un consenso. Hizo un fuerte despliegue del Precoloquio de IDEA en Rosario, pero llevó en su interior el Coloquio en Mar del Plata, ambos eventos muy criticados por Kirchner. Acompañó la gestión del canciller Bielsa en todo momento – tal como lo había hecho en 2004 - operando fuerte en varias ocasiones: en agosto defendió el “gesto de autonomía” de Bielsa al acompañar el pedido de los familiares de Cromañón contra Ibarra; fogoneó con fuentes de Cancillería en contra de un supuesto reactor nuclear que Chavez le compraría a la Argentina hasta que todo fue desmentido en otros diarios.

Varias informaciones fueron adelantos: en julio fue exclusiva la decisión de Santa Cruz de traer al país este año los us$ 507 millones; el 11 de septiembre se sirvió de un estudio de la UCR para demostrar que había “clientelismo” en los planes sociales. Clarín se opuso al proyecto de Rentas bonaerense de buscar morosos ante los albergues transitorios, y ese día, Felipe Solá decidió desactivar la iniciativa. Coincidiendo con la salida del dominical Perfil le dio espacio a dos trabajos de investigación periodística: reveló un proyecto de legisladores oficialistas para ampliar los secretos de Estado y en octubre dio cuenta del pasado comprometido del titular de Gendarmería Pasteris, lo cual provocó su relevo. Con sólo dos investigaciones le mandó un “aviso” a Perfil e intentó reposicionarse.

Clarín es el diario que más cuidado le presta a sus tapas. Sabe de su poderosa influencia en el armado de la agenda día a día. Es el más astuto de todos: en su redacción cuenta con profesionales de extensa trayectoria. Clarín puede hacer anuncios positivos para la Casa Rosada, pero en contadas ocasiones dispara críticas o toma distancia desde las breves opiniones “puntos de vista”. Así amplificó todos los incrementos a los jubilados otorgados por el Gobierno nacional, pero a la vez puso a escribir a sus editores para dejar constancia que la inflación se comió parte de esos beneficios. El dato no está en el título: hay que recorrer varias líneas para dar con él. Claro, que en algunas ocasiones no se atreve. Todos son matices para Clarín: “centrea” y “compensa” en las construcciones, pero puede pasar a “operar” fuerte a favor de algún tema; desplegar grandes producciones y realizar impecables coberturas. Sigue siendo el “portaviones” del Grupo, aunque vive bajo la sospecha de “oficialista”. Varias notas de la página 3, han tenido con "fuente anónima" a la Casa Rosada, por lo cual salen sin firmas. El período de mayor apoyo fue el que se extendió del 7 de agosto al 10 de septiembre: nunca produjo un título principal de tapa negativo para la actual administración.
Infobae y Página/12
Infobae en el 2004 fue un diario económico con pretensiones de “generalista”. Pero el 5 de mayo de 2005 se fue su secretario de redacción, Jorge García, quien tiempo después ocupó el mismo cargo pero en la agencia estatal TELAM, bajo la nueva dirección de Martin Granovsky quien venía de ser jefe de redacción de Página/12. Así Infobae se retiró de la cobertura política, y abonó un perfil de diario de negocios. Ambos oficialismos – de Página e Infobae – tienen fuertes matices. Página siempre defendió al gobierno de Kirchner. Anticipó medidas oficiales. Infobae fue esporádicamente crítico en 2003 hasta que en 2004, Hadad logró entenderse con la Casa Rosada. Por eso, Infobae es “neo - oficialista”: no sale a defender todas las iniciativas del Gobierno como lo hace Página. Por ejemplo, cuando fue el boicot presidencial a las petroleras Shell y Esso, el diario omitió los dichos del Presidente pero editó una foto rechazando el cerco a las estaciones de servicio realizado por los piqueteros de D’Elía. Con las restricciones al consumo del tabaco del ministerio de Salud y Ambiente de Nación, Infobae no apoyó la iniciativa pero en “off” construyó las quejas de las tabacaleras consignando siempre que no enfrentarán al Gobierno. Infobae también tuvo audacias: junto a Ambito fueron los únicos medios que llevaron el fracaso de la licitación de los Boden 2005 a la portada. El diario de Hadad publicó también notas sobre el festival especulativo que la City vivió con los bonos durante todo este año.

Este año, en Página/12, Horacio Verbitsky por primera vez tomó distancia de varias decisiones de Kirchner: se desmarcó en el apoyo a Aníbal Ibarra; criticó el decreto presidencial que suspendió la prórroga de las licencias en radio y TV; y no coincidió con la respuesta del Presidente a la comitiva de la SIP. Siguió criticando a Felipe Solá. Página publicó varia notas de opinión críticas con el gobierno de Kirchner, por ejemplo, las de Eduardo Aliverti.
Editorial: Tal vez, en el próximo año haya tiempo
Nunca un Presidente de la Nación – en 22 años de democracia – criticó públicamente al periodismo argentino tantas veces ni aplicó tanta dureza, como lo hizo Nestor Kirchner durante 2005.

El Presidente tomó a las empresas periodísticas sin haber formulado aún hoy, no solo una autocrítica pública sobre el rol que jugaron en la última dictadura militar, sino que además nada han dicho sobre sus errores en estos últimos 22 años constitucionales.

A esta altura ya resulta una conducta hipócrita que los grandes diarios nacionales publiquen las autocríticas de las empresas periodísticas del Primer Mundo y callen editorialmente sobre sus propios “trapos sucios”.

Es cierto que Kirchner sólo castigó a la prensa en jornadas en las cuales el Gobierno recibía críticas desde las primeras planas, tal como lo demuestra el relevamiento que ha hecho DsD. Pero los conceptos vertidos por el Mandatario han sido tan duros que los empresarios periodísticos deberían mirar más allá de la coyuntura porque lo que está en juego es la credibilidad de los medios.

Por eso la autocrítica no debe ser entendida por las empresas sólo como “marketing”. No alcanza con los comunicados de ADEPA. Tal vez, en 2006 haya tiempo. Brindemos por eso.

En 2005, los diarios empezaron a tomar posiciones ante el gobierno nacional
Si el 2004 fue el año en el cual se “quebró” el oficialismo o “crédito inicial” con que los grandes matutinos capitalinos acompañaron por entonces la gestión de Kirchner, el 2005 fue el año del posicionamiento ante la administración nacional.

Así en el espacio oficialista se mantuvo firme Página/12 e Infobae ensayó un neo-oficialismo. La Nación se afirmó en un espacio crítico que compartió - cada uno con sus particulares contratos de lecturas - con El Cronista, Ambito Financiero y Perfil. Clarín optó por numerosos períodos editando títulos principales de tapa positivos para la Casa Rosada, aunque no dudó en sumarse a construcciones críticas al oficialismo en temas puntuales o en determinadas coyunturas. Clarín abusó de las fuentes oficiales anónimas y extremó sus respaldos a gestiones como la del ex canciller Bielsa o al suspendido jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra. La Prensa se mantuvo en su neutralidad informativa.

Un seguimiento pormenorizado de la construcción mediática permite observar que el Gobierno nacional no pudo evitar que se instalaran de neutro a negativo los siguientes temas: reacción tardía de Kirchner por Cromañón; tráfico de cocaína desde Ezeiza (SW); polémica reforma penal; rebrote de la inflación; piqueteros oficialistas como “grupos de choque”; la no asistencia a las exequias de Juan Pablo II; la libertad de María Julia y Chabán como un acto de “impunidad”; quejas de embajadas por pedido de “compensaciones”y el aviso de la secretaría de Medios por el Día del Periodista.

También la tensión con Uruguay por las papeleras; los “gestos de autonomía” de Bielsa; las críticas de Lavagna al discurso de Kirchner contra Duhalde; que D’Elía no presentó pruebas contra Duhalde al vincularlo a un cartel de drogas; que los manifestantes en los actos del kirchnerismo recibían mercaderías y electrodomésticos y que el Gobierno usó recursos oficiales para hacer campaña.

De igual modo que los planes sociales son clientelísticos; la desinversión del Grupo Suez; que los manifestantes que quemaron trenes en Haedo se montaron en la bronca de la gente por el mal servicio de la empresa TBA protegida por el Gobierno y que fracasó la Cumbre de las Américas en Mar del Plata.

Además que por el escándalo Borocotó el Gobierno no pudo evitar el juicio polìtico a su aliado Ibarra; sobreprecios en obras públicas gestionadas por De Vido; los cambios en el Gabinete nacional como concentración del poder; que el Gobierno no puede evitar que suban los precios y el enojo de Kirchner por la doble renuncia de Bielsa.

Por el contrario, los temas instalados de neutro a positivo para el Gobierno fueron: todos los indicadores de marcha de la economía; que bajó la pobreza y la indigencia; el canje de deuda como exitoso; que “relevó” a Baseotto; Shell y Esso especulan con los precios y que no se negociará con bonistas que se quedaron fuera del canje.

También que se cobraron sobresueldos en la era menemista; que Duhalde es el “padrino” de la “vieja política” y que logró que el Fondo postergara los vencimientos hasta 2006. Los otros temas fueron: el Garrahan como conflicto politizado; que Escribano defendió a las dictaduras y los planes de ajuste; el pacto de desestabilización (Duhalde, Patti, Menem); que el Presupuesto de 2006 no incluyó los superpoderes; que los supermercadistas le meten la mano en el bolsillo a la gente y que fortaleció el Mercosur.

El Gobierno – a través del discurso presidencial - instaló que “cierto periodismo” es “amarillista”, “esquizofrénico”, “defiende a las minorías”; es un “periodismo aceitado”; que “miente” y que fue cómplice de las violaciones de los derechos humanos.

El 2005 fue el primer año de la era Kirchner en el cual se instalaron más temas negativos comparados con los de igual sesgo que formaron agenda en 2004. En términos generales, las empresas periodísticas siguieron la negociación externa en forma acrítica, como un tema estratégico para el país, en el cual ellas mismas podrían perjudicarse si se produjera un traspié en la salida de la cesación de pagos.

Por fuera de la confrontación medios – gobierno, hubo otros actores que lograron primeras planas durante 2005. Quien más tapas tuvo – con tratamiento de neutro a positivo – fue la Iglesia Católica, que incluso logró responder a temas complicados como fue el caso del obispo Juan Carlos Maccarone, que quedó instalado primero como un intento de “venganza política” del juarismo y luego como “víctima” de una extorsión. También aquí los medios abusaron del uso de las fuentes anónimas, en este caso provenientes de la Iglesia.

Por el contrario, el FMI, los organismos multilaterales (Banco Mundial, BID) fueron quienes más tapas negativas recibieron, al ser expuestos por los diarios como responsables de las críticas del Presidente Kirchner. En menor medida, también Shell y Esso.

El cruce entre la SIP y el Presidente
El 28 de febrero una misión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) llegó a nuestro país para “auscultar la situación de la libertad de prensa”.El hecho originó un cruce público con el Presidente Kirchner. El 3 de marzo, los diarios nacionales publicaron el “informe preliminar” en el cual la SIP objetó al Gobierno por hostigar a periodistas; el manejo discrecional de la publicidad oficial, la ausencia de conferencias de prensa oficiales y los cambios a la Ley de Acceso a la Información; entre otros puntos.

Ese día Kirchner reaccionó señalando que la SIP lo que hace es “cuidar los intereses” de los medios de mayor circulación. Aseguró con ironía que “está emparentado con el doctor (Claudio) Escribano, quien tanto se ocupó por la libertad de prensa durante la pasada dictadura, y por los periodistas desaparecidos”. Dijo además que “esta sociedad (por la SIP) tan preocupada por ver cómo se van a distribuir los fondos (por la publicidad) y dice que hay que darlos a los medios que son más grandes”. Un día después atacó a uno de los referentes de la SIP, Danilo Arbilla, al leer una nota del diario uruguayo La República en donde se consignó que el periodista del país vecino “era jefe de prensa de la última dictadura” en ese país.

Finalmente el 14 de marzo, la SIP difundió el documento final de la visita donde afirmó que “el autoritarismo está enquistado en el Gobierno y en algunas administraciones provinciales”.

Bochorno
... hubo varios este año. El semanario Noticias confundió en tapa al hijo del Presidente de la Nación con un ejecutivo de medios. Pero lo más grave es que nunca lo admitió públicamente justificándose en que el ejecutivo no le dejó cotejar la identidad. Otra: la presentación judicial del secretario de Medios de Presidencia, Enrique Albistur, contra la revista Noticias. Luego de trascender, la demanda fue retirada.

Cuando la noticia cuestiona a la prensa, no es noticia

Por tercer año consecutivo, la prensa argentina
registró bajas calificaciones internacionales

Las modificaciones al proyecto de Ley de Acceso a la Información, el caso Nudler, la publicidad oficial y las presiones sobre los medios fueron los cuestionamientos. La prensa hizo silencio.
En mayo de este año, se conocieron pronunciamientos críticos de instituciones internacionales en relación a la prensa argentina. La más importante por su jerarquía e implicancias correspondió a la Relatoría sobre Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que en su informe anual, con avances y retrocesos de la prensa en el continente, aludió puntualmente a situaciones en nuestro país. Las otras instituciones – de menor peso - fueron “The Freedom House” y la organización Reporteros sin Fronteras.

La Relatoría expresó su “preocupación” por los cambios introducidos al proyecto de Ley sobre Acceso a la Información ya que algunas de esas modificaciones “especialmente las excepciones planteadas al principio de publicidad, la exigencia de razonar el pedido en una fórmula que tendría el carácter de declaración jurada, la introducción de tarifas y la ambigüedad en la definición de información pública”.

A la vez el informe del organismo conservador estadounidense “The Freedom House”, calificó nuevamente a la Argentina como un país “parcialmente libre” y lo ubicó en el puesto 78 en relación a la prensa. Criticó el episodio que le tocó vivir (en noviembre de 2004) al periodista Julio Nudler en el diario Página/12 y los ataques que recibió de su colega Horacio Verbitsky, “antes un cruzado anti-corrupción”. Criticó también la distribución de publicidad oficial y la mora en la sanción de la Ley de Acceso a la Información. Hay que aclarar que entre quienes financian el Freedom House, se encuentran: el Departamento de Estado norteamericano, el National Endowrment for Democracy (institución que financia a sectores de la oposición venezolana), The Soros Foundation, The Ford Foundation y Unilever United States Foundation. El informe de The Freedom House sólo recibió unas líneas en el diario La Nación, sin mencionar el caso Nudler.

Finalmente, Reporteros Sin Fronteras sostuvo que la “Discriminación en la concesión de la publicidad y en el acceso a la información pública, presiones judiciales, agresiones...”. Sólo Clarín publicó - el martes 17 de mayo - un editorial titulado “Cruento balance para la prensa libre” en donde tomó como base el informe mundial de RSF, pero soslayó el capítulo referido a la Argentina.

Una muestra de los problemas realizada por FOPEA
El Foro del Periodismo Argentino (FOPEA) presentó el 17 de noviembre una encuesta que realizó entre 282 periodistas la consultora Giacobbe & Asociados. Según la muestra los principales “problemas” de la profesión, el 52,8% de los periodistas dijo que es “la dependencia de la publicidad oficial”, seguido de “la falta de profesionalización de los periodistas”, a la que se refirió el 47%. A la hora de poner nota (de 1 a 10) sobre “el nivel ético” del periodismo, la mayoría (33,3%) calificó con un 5, la misma nota que le pusieron al “rigor periodístico” actual.
Críticas al polémico decreto 527/05
El viernes 20 de mayo, el Presidente Kirchner anunció la firma del decreto 527/05 que suspendió el plazo de licencias por 10 años a las prorrogas en los contratos de concesión de los licencitarios de radio y TV. La medida se produjo cuando en los casos de Canal 13 (Grupo Clarín); Canal 11 – Telefé – (Telefónica de España); Canal 9 (Hadad – Moneta) y Canal 2 – América – (Vila/Manzano/ De Narváez) vencieron sus contratos en 2005, y se disparaba la renovación automática por un último período de 10 a 15 años según los casos. El decreto presidencial técnicamente produjo una segunda prórroga. Por eso, La Nación informó el sábado 21, que la medida “beneficiará, entre otros, a los grupos Telefónica y Clarín, que mantendrán los canales 11 y 13 respectivamente hasta el año 2025”. El matutino explicó que la medida presidencial tuvo que ver con un pedido especial del titular de Canal 9, Daniel Hadad a cuyo socorro financiero respodió la Casa Rosada pero generalizando la medida para todas las licenciatarias. Clarín lo consignó ese día en una breve información en la página 56.

Tras la sorpresa del anuncio se pronunciaron públicamente contra la medida el sindicato de Prensa de Rosario; la UTPBA; la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA; el Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO); los periodistas Horacio Verbitsky; Eduardo Aliverti; José Ricardo Eliaschev y la socióloga Alcira Argumedo, entre otros.

Los diputados nacionales Mario Cafiero, Alicia Castro, Patricia Walsh, Jorge Rivas, Eduardo Macaluse y Claudio Lozano pidieron mediante un proyecto la derogación del decreto.

La ADC sostuvo que hay una “censura sutil”
La Asociación por los Derechos Civiles (ADC) y la Open Society Institute (OSI), difundieron a fin de año un informe sobre “Abuso de publicidad oficial y otras restricciones a la libertad de expresión en la Argentina”. El trabajo llevó como título “Una censura sutil”. Además de observar al Gobierno nacional produjo críticas al accionar oficial en las provincias de Córdoba, Río Negro, Neuquén y Tierra del Fuego. Sólo Perfil y La Nación registraron el trabajo.
La imagen de los medios de comunicación cayó en
Argentina 24 puntos comparada con el año pasado
En la segunda quincena de noviembre, el Centro de Estudios Nueva Mayoría que dirige Rosendo Fraga difundió un sondeo de opinión sobre imagen de instituciones que estimó que los medios de comunicación en Argentina cayeron un 24% en la ponderación social comparado con 2004.

La muestra de 1.100 casos domiciliarios realizado en Capital Federal y Gran Buenos Aires, reveló de todos modos que los medios de comunicación y la Iglesia Católica registran la imagen positiva más alta – en ese orden – de todas las instituciones relevadas. Los medios suman un 30% de imagen positiva; un 46% regular y un 23% de negativa. La Iglesia, reúne un 28% positiva; un 30% regular y un 36% negativa. Este aparente contrasentido de imagen institucional aún alta en términos comparativos, fue explicada por la institución Freedom House al señalar este año que los medios “continúan gozando de amplia credibilidad e influencia, en parte debido al descrédito de las instituciones y los partidos políticos”.

El lunes 24 de noviembre el diario La Nación publicó la encuesta de Fraga señalando que “Al tomar como parámetro 2002, posterior a la crisis, los medios subieron 3 puntos su imagen positiva”. Pero omitió el dato que en 2004, Nueva Mayoría le había otorgado 54% de imagen positiva a los medios, que ahora caen 24 puntos porcentuales. Además la opinión mayoritaria está consolidada en una ponderación “regular” con un 46%.

Histórico: en diciembre Escribano anunció su retiro
El jueves 1º de diciembre, en horas de la tarde, al presidir la “reunión de blanco” en la cual se definen habitualmente los títulos de portada, el subdirector del diario La Nación, José Claudio Escribano, anunció que el próximo 5 de marzo de 2006 dejará su cargo en la redacción, al cumplir 50 años en el matutino.

“Les voy a dar una primicia que viene con atraso”, dijo entre sonrisas Escribano ante el asombro y el silencio de los editores del matutino que tuvieron la sensación de estar viviendo un día histórico para el matutino. Así lo expresó a DsD, esa misma tarde el secretario de redacción del diario, Héctor D’ Amico: “lo estamos viviendo como un momento histórico”.

De hecho, al otro día La Nación imprimió en su página 18, “Escribano deja la subdirección de La Nación”. Por su parte, Clarín consignó “Escribano deja la redacción de La Nación”. Al final deslizó que “se especula con que el reemplazante de Escribano como subdirector será Fernán Saguier”. El 4 de diciembre, el dominical Perfil publicó un artículo de Jorge Fontevecchia, “Cuando un gran periodista se retira llorando de emoción”.

Escribano forma parte del Directorio desde 1997. Fue jefe de la sección Política, corresponsal para América Latina, columnista político, subjefe de Editoriales, secretario general de redacción y, hasta marzo, ejercerá la subdirección. Se va un “histórico” del periodismo argentino.

Fernández Díaz hizo la mejor reflexión sobre el periodismo

El 31 de marzo en una mesa redonda organizada por la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) el entonces secretario de redacción de La Nación a cargo de la sección Política, Jorge Fernández Díaz expuso sobre la situación del periodismo. Fue muy comentada en algunas redacciones al ser publicada en la sección Opinión del mencionado diario el 7 de junio con el título “Pecados y virtudes del periodismo”. Explicó el proceso vivido por los medios y los periodistas en los 90, sosteniendo que “el periodismo político fue demagógico. Y se volvió maniqueo”. Recordó que se hicieron grandes contribuciones con legítimas investigaciones hasta que se cayó en “el periodismo de denuncia” que determinó que viviéramos “un Watergate berreta cada sesenta minutos”. Agregó que “La denuncia hartó, fueron cayendo el rating y las tiradas y el público buscó otra cosa. Buscó comprender”. Tras abordar el impacto de 2001, se explayó sobre la llegada de Kirchner a la Presidencia y la difícil relación con la prensa. La nota sugiere cuales son los nuevos desafíos para los periodistas. La reflexión de Fernández Díaz, constituyó el único aporte sobre el tema publicado durante 2005.

En septiembre, volvió Perfil
El 11 de septiembre se reeditó el diario Perfil ahora sólo como dominical. El 6 de noviembre extendió su distribución a todo el país y la expectativa sigue siendo si su director Jorge Fontevecchia lo convertirá en diario durante 2006. En abril cerró la revista Poder (Grupo Vila / Manzano); en junio dejó de editarse Día 8 (Gastón Sokolowicz). También en mayo reapareció Caras y Caretas, editada por el sindicalista Víctor Santamaría. Otra noticia fue el lanzamiento de la cadena latinoamericana Telesur, anunciada el 26 de enero y que transmite en nuestro país – como prueba - a través de la señal de cable Argentinísima.

Desde hace catorce meses, los diarios argentinos
no publican información sobre el Caso Noble
Desde octubre de 2004 hasta el presente, el Caso Noble produjo dos fallos y una presentación judicial, pero ningún medio gráfico argentino se lo informó a sus lectores: catorce meses de silencio mediático ya es una marca inédita en el periodismo argentino.

La llegada del expediente del caso Noble a la Corte Suprema -que ingresó en agosto de 2005 - obedeció a una decisión de la Cámara de Casación del 17 de junio último, cuando ese tribunal de alzada le hizo lugar a un pedido de los abogados de los hijos de la directora del diario (Jorge Anzorreguy, Roxana Piña y Alejandro Carrió) para que la diferencia en torno a los análisis de sangre los defina el Alto Tribunal. La parte querellante, es decir, las Abuelas de Plaza de Mayo están representadas por la Dra. Alcira Ríos. El expediente del caso Noble, fue dado “en vista ” por la Corte, por lo cual se encuentra ahora en manos del Procurador General de la Nación, Esteban Righi, quien tras pronunciarse lo enviará al alto tribunal.

El nudo de la pelea jurídica es la modalidad que deberían tener esos análisis de histocompatibilidad. Las Abuelas quieren que las pruebas que se le fueran a extraer a Marcela y a Felipe sean depositadas en el Banco Nacional de Datos Genéticos que funciona en el Hospital Durand. Por su parte, los hijos de Ernestina de Noble, sólo aceptaron realizarlos en el Cuerpo Médico Forense. Otra de las disputas entre las partes es en torno a si las muestras extraídas a Marcela y Felipe, se podrán comparar con todas las familias que les fueron sustraídos los menores en esas fechas o sólo con las familias querellantes (García- Gualdero en el caso de Felipe y Miranda-Lanuscou en el de Marcela).

Hasta ahora, tanto Clarín como el resto de los medios, no publicaron la información relativa a los últimos pasos del expediente. Tampoco las Abuelas emitieron comunicados al respecto, aunque es bien conocida la discreción con la que se maneja dicha institución en todos estos casos.

García recuperó su libertad y vendió Crónica
En la primera quincena de abril, el empresario Héctor Ricardo García recuperó su libertad luego de ser excarcelado por el Tribunal Oral en lo Penal Económico N° 2 previo pago de una caución juratoria de 300.000 pesos. El mismo tribunal será el encargado de someterlo a juicio oral y público en la causa que se le tramita por presunta evasión tributaria. García, de 72 años, quien padecía un arresto, de tipo domiciliario por razones de edad, quedó libre luego de siete meses de reclusión.

En el último trimestre del año, se conoció el cierre de Crónica vespertina – el despido de 72 trabajadores de prensa y su posterior reincorporación mediante conciliación obligatoria – producto de la supuesta venta de Crónica a empresarios de la firma Forjar Salud.

Luego de estos hechos, García le dijo al dominical Perfil, que se había “jubilado” y ya no escribía más, la sección “La Pavada”. De todas formas, en el medio gráfico se sabe que García sigue controlando Crónica TV.

Un homenaje en el adiós a Julio Nudler
El 27 de julio falleció Julio Nudler. Periodistas de diversas generaciones, con distintas trayectorias y hasta de pensamientos opuestos coincidieron al recordar a Nudler. Para muchos falleció el mejor periodista económico. Otros destacaron su rigurosidad profesional; los valores que sostuvo a lo largo de su vida. Su denuncia de censura en Página/12 ocurrida en 2004 para otros fue un acto de dignidad. DsD editó en Zona Dura cada una de esas impresiones.

Dejaron sus testimonios y opiniones, Claudia Acuña, Jorge Asís, Roberto Bardini, Gustavo Bazzán, Daniel Casas, Edgardo Cozarinsky, Raúl Dellatore, Rubén Furman, Darío Gallo, Jorge Grecco, Jorge Lanata, Alejandro Lomuto, Pablo Llanto, Edgar Mainhard, Ernesto Martinchuk, Maximiliano Montenegro, Silvia Naishtat, Norma Nethe, María Oliva, Julio Ramos, Irene Roust, Ernesto Tenembaum, Alberto Valdez, Sylvina Walger, Marcelo Zlotogwiazda y Pablo Zunino.

También lo hicieron familiares y amigos, entre ellos, su hijo Darío Nudler.

Antes, el 11 de enero falleció la periodista Ana Ale – compañera de Pablo Llonto - y ex periodista de Clarín y el 10 de mayo la colega y escritora, Viviana Gorbato.

El Grupo Clarín creció. Avila retrocedió
La revista Noticias designó como “el personaje del año” al CEO del Grupo Clarín, Héctor Magnetto. El multimedios fue el que más creció en el año: adquirió el 25% de Cablevisión; el 30% de Ideas del Sur y logró el pase de Marcelo Tinelli a Canal 13; lanzó Vontel SA; comenzó el canje de deuda de AGEA SA; se benefició con el decreto 527/05 por Canal 13; forjó acuerdos de la editorial Tinta Fresca con Nación y provincia de Buenos Aires; ganó una licitación para montar una red de datos con el gobierno de Solá y evitó el soterrado de cables en Capital Federal. Por el contrario, Carlos Avila cedió su participación en América a manos de De Narváez y siguió retrocediendo posiciones.

DsD 30 - 12 - 2005
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